Hernán Lacunza y Santiago Bausili protagonizaron un fuerte cruce por la morosidad de las familias y la postura adoptada por la administración de Javier Milei, que consideró que se trata de una cuestión entre privados.
El intercambio comenzó con una publicación del ex ministro de Economía de Mauricio Macri, quien utilizó una comparación vial para plantear su posición sobre el rol del Estado frente a los problemas derivados del endeudamiento. “Un choque de autos también es un problema ‘entre privados’. A veces después tiene que intervenir la policía, una ambulancia, un juez. Es decir, el Estado”, escribió Lacunza.
Por qué el sueldo ya no alcanza y las familias viven a créditoA continuación, aclaró que esa participación no implica que el sector público deba hacerse cargo económicamente de las obligaciones asumidas por los particulares.
“A nadie se le ocurre que el juez pague los daños con dinero público, sí que revise cumplimiento de normas y estimule acuerdos voluntarios”, sostuvo.
La comparación de Lacunza con los accidentes de tránsito
El ex funcionario continuó con la metáfora vial para cuestionar también las condiciones que rodearon la expansión del crédito. “A veces falla la prevención. Ausencia de carteles de velocidad, cruce de caminos, falta de educación vial, estimulan conductas imprudentes. Y todo es risas… hasta que dos privados chocan”, afirmó.
¿Cuándo y cuánto de tu sueldo te pueden embargar si tenés una deuda en mora?Luego trasladó directamente la comparación al mercado financiero: “Lo mismo con el crédito. Si se ceba a 100 por hora para recuperar consumo perdido, sin educación financiera es más probable que se trague los baches”.
La respuesta de Bausili
La publicación provocó una dura respuesta de Bausili, quien rechazó que la situación pudiera asociarse con una deficiencia en los controles del Banco Central y cuestionó directamente al exministro.
“Flojo Hernán. Saltaste de ser Gerente General del BCRA a Político casi sin escalas”, comenzó el titular de la autoridad monetaria.
Luego agregó: “Transformas resolver una disputa económica entre privados a una sensación de falta de supervisión totalmente falsa. Cómo si no supieses perfectamente cómo funciona la realidad”.
Lacunza no dejó allí el intercambio. Horas después volvió a responderle al presidente del BCRA, esta vez con cifras sobre la cantidad de deudores que registran atrasos y con un señalamiento sobre la velocidad a la que creció el financiamiento.
“Hola Santi. No importo yo. En cambio yo reconozco tu integridad. Pero tampoco importás vos”, comenzó.
Inmediatamente llevó la discusión a los números: “Sí importa que 28% de las personas deudoras están en mora (12,8% en monto, 15,5% incluyendo billeteras)”. Y volvió a utilizar la comparación vial para describir el escenario: “Un choque en cadena”.
El ex titular del Palacio de Hacienda apuntó entonces a la fuerte expansión previa de los préstamos. “Alguna euforia pública pudo haber sobreestimulado el crédito (+130% real los préstamos personales en 2024, récord en este siglo)”, afirmó.
Con ese dato, Lacunza incorporó al intercambio una discusión sobre las condiciones que acompañaron el crecimiento del financiamiento. También vinculó la capacidad de pago posterior con las expectativas que existían sobre la evolución de los ingresos: “Si los pronósticos de salarios reales pecaban de optimistas, la capacidad de repago iba a ser menor”.
Otro punto de su respuesta se concentró en las condiciones bajo las cuales las personas acceden al financiamiento.
Lacunza habló de “típicos contratos donde el prestamista sabe más que el tomador” y señaló que “a veces las cuotas esconden tasas muy altas, más con inflación descendente”.
En ese marco, cuestionó una eventual minimización de la dimensión alcanzada por los atrasos.
“Negar el problema sería una preocupación adicional”, escribió.
Pese a la dureza del intercambio, Lacunza volvió a dejar expresamente afuera de su planteo una solución que implique utilizar recursos públicos para cancelar las deudas.
“Dejar en la banquina a tanta gente no es opción. Pero conozco tu capacidad. Sé que lo vas a resolver sin poner plata del Estado. Coincidiremos, como tantas otras veces. Abrazo”, sentenció.